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jueves, 11 de junio de 2015

Magna et pulchra conventio

Hoy me produce vómitos 
pertenecer a este planeta, 
pero entiéndase bien: sólo por hoy, 
sólo por esta vez.
No se me tome por contrarrevolucionario. 

Sólo por unas horas.

Hay que comprenderlo. 
No me importa por hoy 
pertenecer al bando oscuro 
o claro de los hombres. 
De todo hay en la fiesta. 
Toda clase de baile se cultiva.

Sólo siento esta vez

unas ganas dulcísimas,
ganas empalagosas
de matar un hombre
—pudiera ser yo mismo—
o una mujer,
por nada, sin motivo,
como un supremo lujo irrealizable.

Ganas terribles

de que nuestras sagradas asambleas 
de ranas que barritan 
y canguros que graznan 
estallen como el vientre 
de la chinche golosa.

Pero eso es todo, amada.

Simplemente por hoy,
aunque no constituya precedente,
como un relámpago sucio
contrario a los principios esenciales,
por esta vez, insisto,
sólo por media hora,
vuelvo el estómago,
hago del cuerpo con la boca
de sólo ver un traje o unos poemas
tejidos por los hombres.

domingo, 9 de septiembre de 2012

Por si quedaban dudas...

Jamás he de volver a considerar la pérdida de alguien, sino veo que a la persona en cuestión también le preocupa perderme.

¿Por qué sólo yo he de contener mis más oscuros pensamientos y acciones
en orden de mantener el interés?

Estoy convencida de que también valgo unas cuantas degluciones de palabras venenosas y la ejecución de muchos actos melosos, de esos en los cuales el mundo deja de existir como tal, y se vuelve sólo el "nosotros".

Sino hay reciprocidad, ¿por qué putos he de mantener una actitud cariñosa? ¿En pos de qué? ¿Acaso de la humillación?, ¿masoquismo?, ¿Para no estar sola... ¡¿Más?!?

No soy hermana de la caridad, ni doy mis afectos y lealtad a quien no paga con la misma moneda. Si a quien se relacione conmigo no le preocupa perderme, a mí menos me robará el sueño que ese alguien se marche. No vale el tormento.

Así pues, hoy me propongo no dar el primer paso. Si no hay deseo en el otro, ni para qué buscar. Ya no quiero caer de bruces sobre témpanos de hielo.

Por si quedaban dudas: viajé desde lejos para verlo. Estaba ansiosa por pegarme a sus labios. Él, con la mayor frescura, me canceló la cita, prefirió a sus amigos que ¡viven ahí mismo!... No buscaré hacer el amor, ni vendré a verlo. Seré cínica. Mejor cogeré con mi mano o con alguien más. Prefiero lo último.

viernes, 1 de junio de 2012

Meditación

Hay acciones o palabras que conforme pasan los días, provocan más coraje y decepción. Curiosamente son las mismas que al momento de ser vistas/oídas, de tan descaradas, nos dejan sin respuesta.

Sólo me gustaría que quienes las articulan no intenten verle al afectado la cara de retrasado. Pues ese tipo de acciones/palabras, por más que se las jusifique, no tendrán perdón o coherencia. Somos primero o no, sin medias tintas.

Cada quien tiene prioridades. Ya qué. Nomás que hay que aguantar a la hora de los cocolasos. Porque todos deseamos estar al tope de la lista, y si no lo estamos, bajaremos de jerarquía de importancia a quien nos ha dejado de lado.

jueves, 17 de mayo de 2012

Expectativas igual a Decepción. Matemáticas básicas en la vida.

- ¡Vamos a jugar!
- No, yo estoy esperando a alguien. No jugare sin él.
- Pero es temprano. Si quieres, puedes regresar dos horas antes de la hora pactada para tu cita.
- No.


- ¿Quieres ver la nueva película más taquillera?
- Sí, mas no con ustedes. Yo aguardo a "su" llegada.
- Como quieras, pero te quedarás solo.

- Tengo boletos para el concierto de esta noche. Te invito.
- No. Ya casi llega esa persona.
- Tú te lo pierdes.

«Sé que vendrá. Recuerdo esa conversación en la que le pedí algo:
- Puedes respaldarme. Es un proyecto importante.
- ¡Claro! Además, ¿cuándo te he fallado?
- Déjame recordar... La vez en que... En aquella ocasión en que... También...
- Bueno, pero ahora no fallaré.
Finalmente me dejó plantado por otra cosa. Anuló en su mente nuestro compromiso. No importa, creo que no volverá a pasar...»

«Falta poco. Seguro viene en camino... Tal vez si me siento no desesperaré... Quizá deba leer un poco, apuesto a q traerá un lindo detalle como disculpa por la tardanza... Sólo dormiré un ratito, quiero estar fresco a su llegada... Unos minutos nada más. Sé que mi princesa no se olvidará de mí...»